Ni tengo ganas de nada, ni me aborrezco.
Mis viejos fantasmas siguen fingiendo y hacen el amago de volver.
A veces lo consiguen, pero ya no les hago caso.
Se queden el tiempo que quieran y que luego se marchen por donde vinieron.
Ya me dan igual.
No les hago caso.
Hoy tengo un día tonto.
Pero la sigo amando como el primer día.
Eso no cambia y tampoco cambia nada.
Es mi fuente de energía, mi bote salvavidas.
Son las alas que me hacen planear ante la inevitable caída.
La única que comprende y la unica que dejo que me entienda.
Con la única que puedo ser unicamente yo sin miedo escénico
Ni pavor al fracaso.
Es ella, para siempre y por siempre.
Es ella, por que no podía ser de otra forma.
Y con eso se conforma.
Por que es ella.
Hoy tengo un inevitable tonto.
Donde noto crecer el bullicio de la creación.
Pero al mismo tiempo no acierto donde se encuentra la salida de escape.
Noto que se suman uno a uno mis pensamientos y se ponen en fila.
Parece que quieren darme dolor de cabeza, por que se cansan de pensar siempre lo mismo.
Pero como ya dije, hoy tengo un inevitable tonto.
Y ni yo mismo me hago caso.
Reflexiones de sofá.
(apago la televisión)
2 comentarios:
Espero que le saques un buen partido al micro.
a ver cuando te pasas
jajajajajajajajaja GUAPO! YA TIENES LA NEGRITA..se te van a pasar todos los males :P
Publicar un comentario