
Hoy no me siento mas genio que otros dias. Hubo un tiempo que así lo quise saber o al menos me lo hicieron. El toque de humildad se lo tiene que dar uno antes de que otros te lo estampen directamente a la cara.
Me encantó probar cual era la chaqueta del poeta maldito y acabó convirtiendose en una camisa de fuerza por necesidad.
Hizo mucho daño.
Rechazar el sol por la tiniebla y eso me hacia sentir mas interesante, mas profundo, algo poetico, mas imbecil.
Hoy hay luz en mi vida inspirando cada cancion que la transforma solo ella en forma de besos.
No quiero otra vida que esta.
No me la cambio por nada.
Hoy, me pongo mis pantalones blancos y doy de comer a las palomas.
Los cuervos domesticados,,, por mi parte,
se pueden pudrir en el infierno.
maldita sea.